Qué es y qué no es
Oaxaca no se visita: se usa como base. La ciudad cabe en cuatro calles de andador, y todo lo demás —los mercados de los valles, los palenques de mezcal, los telares de Teotitlán, Monte Albán en la cresta de enfrente— está a menos de una hora en colectivo.
Lo que casi nadie dice antes de reservar: en julio y a finales de octubre la ciudad se llena y los precios se duplican; de junio a septiembre llueve casi todas las tardes; y la costa oaxaqueña no es una excursión, sino un segundo viaje de seis o siete horas por la sierra.
Seis paradas, del centro hacia los valles
Léelas en orden: es el orden en que se sale de la ciudad, de menor a mayor distancia.
Las cuatro temporadas del valle
Aquí el mes decide la lluvia, el color del valle y si encuentras habitación.
Tramos, tiempos y precios
Casi todo se hace en colectivo desde la ciudad y sale ridículamente barato. El coche sólo compensa para la Sierra Norte.
Precios de referencia en dólares recogidos en 2025, por persona y de ida. Los colectivos salen de paradas fijas junto al mercado de abastos y no venden billete: se paga al subir.